Valora lo que tienes
Lo que constituye la felicidad no es tanto lo mucho que poseemos, sino cuánto lo disfrutamos. Personas hay que sólo piensan en lo que les falta y casi no piensan ni disfrutan lo que tienen. Así amargan su existencia, que podría ser maravillosa, si agradeciesen y disfrutasen todas las cosas buenas que la vida les ha regalado.
Aquel que se quejaba de no tener zapatos, dejó de lamentarse cuando vio a uno que no tenía pies. Desde ese día valoró lo que era tener unos pies y dejó de preocuparse de no tener zapatos. Además de pies, de seguro tienes otras muchas cosas: salud, inteligencia, ojos, manos, oídos. ¿Alguna vez te has sorprendido agradeciendo el oído, las manos? Lo que tienes agradécelo, disfrútalo, úsalo de la mejor manera para ti y para otros, sobre todo para los que no tienen algo que tú sí tienes. Y si algo te falta, prométete a ti mismo que serás feliz sin ello.
Gente muy feliz ha existido aunque no pudiera ver u oír, gente feliz en sillas de ruedas, gente feliz sin manos, gente feliz sin piernas. Sería terrible que tú tengas todo eso y te empeñes en no ser feliz.



