Los que más disfrutan de la Navidad son los niños y los que tienen un alma de niño.
Hay que ser como niño para poder llevar ante el pequeño Jesús todos los pecados, preocupaciones, tristezas, todos los desalientos, las caídas y desesperanzas y para no tener pena de acercarse a ese Redentor. Un enfermo no tiene miedo de ir al médico puesto que sabe que lo va a intentar curar. El que sufre una enfermedad del alma va en busca de Cristo Redentor, ¿quién tiene miedo de ese Salvador que tiene cara de niño?

Debes cultivar las virtudes teologales: muy teologales virtudes pero que, si no las haces tuyas, se quedan en eso, en teologales.
Aprender a creer. Aceptar el reto de Jesús cuando decía: “Si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a ese monte: ‘arrójate al mar’, y os obedecerá”.
Esperar, esperar sobre todo en que tu tronco viejo produzca brotes nuevos; esperar, confiar a pesar de la niebla, del huracán y del hastío.
Amar apasionadamente a Cristo y a las almas. ¿La hoguera encendida de tus días mejores se ha convertido en rescoldo casi apagado? El amor es capaz de despertar al genio dormido, de resucitar a los muertos.Amor que has hecho de adúlteras santas y de bandidos mártires, ¿no podrías encenderme a mí también?
Perseverar en el amor. Comenzar a amar es obra de todos; todos han amado algo o a alguien algún día. Continuar amando ya cuesta más; menos lo practican. Pero amar hasta el final, a despecho del cansancio y las dificultades del camino, es obra de santos o de auténticos enamorados. El reto te llama, ¿verdad?

Si perdonas en nombre de Cristo, debes hacerlo como Él. ¡Qué difícil! Pero hay que intentarlo porque Cristo quiere perdonar, y el hombre necesita ser perdonado, y tú eres, bien o mal, el ministro del perdón.
No te canses de absolver, aunque falte mucho para igualar al modelo; no te canses de limpiar las almas que son joyas para Dios; pero si además lo tratas de hacer como Él lo haría, ¡mil gracias! Necesitan los hombres sentir la mano de Cristo en el hombro, el beso de Dios en la frente; la mano que enjuga las lágrimas. Tú eres esa mano y ese beso de Dios; intenta hacerlo como Dios. Si bendices como Él, te bendecirán; si enjugas lágrimas con idéntica ternura, ellos te amarán; si les besas en la herida purulenta, sanarán.
¡Qué difícil! Pero tienes que intentarlo, aunque al principio no te salga igual; intenta hasta que seas de verdad ese Cristo en la tierra, ese Cristo que los hombres odian, y que, sin embargo, necesitan más que el pan y el vino. Te necesitan como el pan y como el vino; no te escondas de ellos, aunque sólo en el cielo te lo agradezcan.
Tus manos deben acostumbrarse a absolver y hacerlo con gusto y con amor; tu corazón debe aprender a perdonar, a perdonar mucho, a perdonar con amor. Si perdonas en nombre de Cristo, debes hacerlo como Él.
Lo que constituye la felicidad no es tanto lo mucho que poseemos, sino cuánto lo disfrutamos. Personas hay que sólo piensan en lo que les falta y casi no piensan ni disfrutan lo que tienen. Así amargan su existencia, que podría ser maravillosa, si agradeciesen y disfrutasen todas las cosas buenas que la vida les ha regalado.
Aquel que se quejaba de no tener zapatos, dejó de lamentarse cuando vio a uno que no tenía pies. Desde ese día valoró lo que era tener unos pies y dejó de preocuparse de no tener zapatos. Además de pies, de seguro tienes otras muchas cosas: salud, inteligencia, ojos, manos, oídos. ¿Alguna vez te has sorprendido agradeciendo el oído, las manos? Lo que tienes agradécelo, disfrútalo, úsalo de la mejor manera para ti y para otros, sobre todo para los que no tienen algo que tú sí tienes. Y si algo te falta, prométete a ti mismo que serás feliz sin ello.
Gente muy feliz ha existido aunque no pudiera ver u oír, gente feliz en sillas de ruedas, gente feliz sin manos, gente feliz sin piernas. Sería terrible que tú tengas todo eso y te empeñes en no ser feliz.
Siempre humíllense amorosamente ante Dios y ante los hombres. Porque Dios le habla a aquellos que son verdaderamente humildes de corazón, y los enriquece con grandes dones."
Me he preguntado muchas veces: ¿Por qué los hombres, cuando van a un banquete, saben disfrutar del comer y del beber y, en cambio, cuando van a una iglesia, se aburren soberanamente?
¿Será más importante alimentar el cuerpo que alimentar el alma? El hombre es cuerpo y alma. El cuerpo es mortal, el alma no muere. Por eso, lo lógico sería que, si siento gusto y apetito por comer y beber bien, debería sentir un apetito infinitamente mayor por las cosas del espíritu, por alimentar mi alma.
Pero, ¿por qué sentimos hambre y sed de las cosas materiales, las cosas del cuerpo, y no sentimos hambre y sed de los valores del espíritu? ¿Será porque nuestra alma está muy enferma?
Orar es amar y ser amado. Si te aburres, rezando, yendo a misa, es que ya no amas.
Nos quieren quitar el alma, nos quieren arrancar la civilización cristiana. Quieren borrar de nuestra vida y de nuestras casas y ciudades el crucifijo, las imágenes de María, todo rastro de religión católica.
¿Quiénes son esos ladrones?
Todos aquellos que dicen no al Señor, como si Dios fuera un estorbo o un enemigo.
Aquellos que rechazan la Eucaristía, que dicen no a la confesión como si no fuera una necesidad sino un estorbo.
Todos aquellos que dan la espalda a la Santísima Virgen, cuando ella ha sido siempre un ángel de bondad para todos nosotros;
Los que dicen no a la vida. Cada día son más en un país donde siempre se ha dicho sí a la vida.
Todos aquellos que en definitiva dicen no a Dios, esos son los que nos están robando lo más nuestro, lo más auténtico, que es nuestra alma, nuestra civilización cristiana.
¡Cuidado! Porque en todas las esquinas están apostados esos ladrones que nos quieren robar el alma. Incluso se cuelan a nuestro hogar por medio de la televisión y el internet. Defendamos lo más nuestro, defendamos a nuestro Cristo, a nuestra Madre del cielo.
Jesucristo no me convence, no me interesa. Es una frase muy repetida en especial entre jóvenes. Y como no les interesa, se desentienden de Él y de la religión. Pero sí les interesa lo que huela a jolgorio, a pachanga, a ruido y bombo: Beber y beber, cantar y cantar, bailar hasta desmayarse, sensualidad sin freno.
Lo más importante de esta vida, es la otra vida. Ganar dinero no está mal pero has de recordar que a la otra vida no te llevarás ningún centavo; ser famoso en esta vida no es malo, si bien se emplea, pero los monumentos y las calles con tu nombre se quedarán aquí. Comer, beber, divertirse no es que esté mal, si tienes medida en ello, pero todo eso termina aquí.
Maravillosa oración de san Francisco de Asís.
Resume de forma sublime el segundo mandamiento del amor al prójimo
Si cumpliéramos lo que pide, la tierra sería un paraíso, la antesala del cielo.
Hazme un instrumento de tu paz. “Bienaventurados los que ponen paz, porque serán llamados hijos de Dios”.
Los que no ponen paz… son hijos de otro padre.
Hijos de Dios; nada menos. Los hijos de Dios no odian, no maldicen, no persiguen: aman, incluso, a sus enemigos.
Seguidores de Cristo, Príncipe de la Paz.
Hijos de María, reina de la paz. Los católicos por esencia son pacíficos o debieran serlo.
¿Cómo ser instrumento de tu paz?
San Agustín le decía a Dios: “¿Quién soy yo, Señor, para que me exijas y me pidas que te ame con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente, con todas mis fuerzas, y te enojas muchísimo si no lo hago, más aún me amenazas con castigos eternos?
Yo me pregunto: ¿De qué sirve una religión, si no es capaz de ofrecer a sus seguidores lo que ellos tienen derecho a esperar?: respuesta a sus dudas, solución a sus problemas, profunda felicidad, un sentido a sus vidas. ¿De qué sirve una religión si no hace mejores a sus seguidores?
Homilía del 24 de diciembre 2006- Corregida
Gracias, Madre, mil gracias, Bendita,
por haber dicho que sí.
Nos trajiste lo mejor.
Estábamos destinados al eterno dolor
Éramos enemigos del Dios que tú amas.
Éramos hijos pródigos devorando bellotas,
Éramos casi como los animales que las comían,
pues apacentamos nuestras feas pasiones.
en los campos de Satanás.
La desesperación hubiera sido nuestra forma de vivir,
una tristeza creciente, sin cambio, sin sol.
Las tinieblas de muchos pecados
nos ocultaban el sol del amor.
Sin luz, sin amor, sin sentido de vivir.
¿Qué hubiera sido de nosotros, sin Ti,
Virgen Misericordiosa?
No había esperanza para nosotros,
prisioneros de ese campo de concentración
que hubiera sido el mundo.
El número de suicidas hubiera sido mayor
que el de los que quisieran seguir viviendo,
Pero llegaste Tú, la elegida, la abogada,
la llena de gracia…
Y nuestro mundo triste y amargado
se convirtió en lugar de consuelo y de paz.
Gracias por haber existido, por ser quien eres,
por ser como eres.
Gracias mil veces porque nos trajiste la salvación.
AVE MARIA
Dios te salve:
Te saludo con todo mi amor
y con toda la alegría de mi corazón.´
Dios te salve, Bendita.
Y bendícenos a nosotros,
los hijos de la Bendita entre todas las mujeres.
Todos tus hijos del mundo,
en las ciudades populosas, en los valles y montañas de los cinco continentes
te saludan a diario cuando rezan el avemaría.
Yo me uno a ese coro de hijos amantes y felices,
Oh Madre bendita.
Sí, bendita mil veces, bendita para siempre.
Dios te salve…
Estoy en este mundo porque Dios me dio la vida, porque me quiere. Y así, he vivido veinte, treinta, cuarenta o más años, envuelto, cobijado por su amor. Y me creó para algo importante; no para el egoísmo, no para la mediocridad, menos todavía para la desdicha. Me creó para ser feliz aquí y allá, para ser útil, para realizar algo útil.
A veces se toma la religión como un apartado, como un asunto más de nuestra vida. Con ello se presenta un peligro del que pocos se libran: el de ser cristianos por un rato, por ejemplo, cuando están en la iglesia.
1-El amor es la realidad más hermosa en la vida del hombre y la mujer. Ese amor florece en una gran promesa: “Prometo serte fiel…”
2-El amor es frágil. Cuídalo, defiéndelo. Procura mantener encendida la llama, echando cada día nueva leña a ese fuego del amor.
3-Arriesgas mucho, si juegas con el amor. Hay millones de desgraciados por esos mundos, porque quisieron amar a su manera, con egoísmo.
1-Dios es amor, el mejor amigo del hombre. Nos dio la vida, a su Madre, se nos dio a sí mismo. Murió en una cruz por amor a nosotros.
2-¿Será tan difícil amar a un ser que ha hecho tanto por nosotros, que nos ha perdonado todo y nos ama desde siempre y para siempre?
3-Ser sacerdote sigue siendo la vocación y carrera más sublime, pero muchos prefieren en su familia un ingeniero, un doctor o un abogado.
4-Vivir es un arte, un esfuerzo, una lucha contra los enemigos de la vida: pereza, pecado, pesimismo. Algunos semiviven o semimueren.
5-“Sólo amanece para los que estamos despiertos”. Emerson tenía razón. Muchos tienen los ojos cerrados. Para ellos vivir es dormitar.
6-Moderar la exuberancia es más fácil que inventar lo que no existe. Es preferible pasarse de valiente que pasarse de mediocre.
7-Hay que durar, resistir hasta el final. Pocos lo logran. Se precisa querer algo con toda el alma y animarse a durar todos los días.
8-¡Lástima de propósitos maravillosos que se empezaron a cumplir, pero que quedaron arrumbados en la cuneta! Faltó perseverancia.
9-Son minoría los que disfrutan la alegría de vivir. Muchos hacen bellamente el papel de plañideras, son gelatina inconsistente.
10-Primero Dios. Hoy y siempre. La oración es atropellada por el activismo, por la furia del hacer. El hombre de hoy ora muy poco.
11-Jesús reclamó a Marta por su excesivo activismo, pero alabó a su hermana María por dedicarse a lo único necesario. ¿A quién imitas?
12- No quiero dejar a mi amor envejecer. Quiero sentir cada mañana la misma frescura y la misma totalidad en el amor a Dios y al prójimo.
13-No importa ser más o menos santo, sino amar Dios con pasión. Y amarlo es hacer su divino querer, cumplir la misión para la que me creó.
14-El querer divino consiste en difundir el Evangelio y llevar a los hombres al cielo, dar de comer al hambriento, de beber al sediento…
15-Resucitar un alma es tarea divina. Pero Dios ha querido poner en tus labios la palabra que hace volver a la vida a las almas muertas.
16-Una de las maneras más eficaces de redimir tu tiempo, ministro de Dios, es redimir a las almas con el sacramento de la misericordia.
17-Al confesarse las almas resucitan, son rostros invadidos de celestial alegría. Se llevan otra cara y otra alma de la que traían.
18-El pecador arrepentido pone de fiesta a los ángeles de Dios y, sobre todo, al Dios de los ángeles. Debieras tú también alegrarte.
19-¿Cómo reaccionas tú ante situaciones dolorosas que te ocurren? ¿Te desesperas, te enojas con Dios, con todo el mundo? ¿Las aceptas?
20-Quiero encontrarme por el mundo personas que me enseñen a ser héroe en el dolor y en el amor. Ellas no necesitan mi palabra de consuelo.
21-La vida es demasiado breve para echarla a perder. Hay una prisa buena, razonable, la de realizar algo que valga la pena en este mundo.
22-Los años pasados se han ido velozmente y los que vienen se irán lo mismo. No los podemos detener, pero sí llenarlos de contenido.
23-¿Has hecho algo que valga la pena? ¿Aún no? ¿A qué esperas para hacerlo? ¿A tener cuarenta, sesenta años? ¿A no tener ningún año más?
24-Todos los días tienen un mañana menos el último día. No conviene dejar para ese día algo tan importante como es la salvación eterna.
25-Como el tiempo de que disponemos es muy corto, no podemos permitirnos el postergar, el dejar para mañana lo que podemos hacer hoy.
26-La prisa de algunos es disfrutar al máximo, porque la vida se va. La prisa de otros –quisiera incluirme- es la de cumplir la misión.
27-Lo bailado nadie me lo quita –dicen- Al final de la vida a nadie le servirá lo bailado, sino lo realizado por Dios y por los demás.
28-Todas las cosas tienen el lado bueno y el lado menos bueno. El hábito de mirar el mejor lado de las cosas es una clave para ser feliz.
29-Los tallos de rosa tienen espinas –dicen los pesimistas- Pero los optimistas responden: Las espinas producen rosas. Ambos tienen razón.
30-La vida es un rosal que produce espinas y rosas. Debo cuidar de no clavarme las espinas, pero algunas se me clavarán en el alma.
31-Si puedo amar a Dios, mejorar el mundo, hacer felices a los demás y a mí mismo, vale la pena vivir, aunque me clave alguna espina.
32-Las espinas pueden convertirse en rosas: Los sufrimientos de la vida, llevados por amor, se convierten en las más bellas rosas.
33-La vida comienza cada nuevo día. Es un arte saber olvidar lo de ayer, lo duro y amargo del ayer, y comenzar la vida cada amanecer.
34-Comienza la jornada con la ilusión y el entusiasmo de un estreno. En realidad todos estrenamos la vida cada mañana al levantarnos.
35-Recuerda al despertar las razones por las que estás contento: estás vivo, puedes trabajar, tienes una familia y muchas cosas más.
36-Recordar, al despertar, las razones por las que estás triste, las cosas que no andan bien equivale a regalarse a sí mismo un día negro.
37-Si el día de ayer fue una catástrofe, el día de hoy está sin manchar. Puedes hacer maravillas con él, en vez de tonterías. Tú decides.
38-Tu reacción al despertar debe ser: Me regalan un nuevo día: una pequeña y maravillosa vida. La aprovecharé como si fuera el último día.
39-Ojalá que mi vida no se convierta en una cantidad de años, pasados sin pena ni gloria, sino en una calidad de días, horas y minutos.
40-Cierro con puerta de hierro a todo pensamiento triste y doy la bienvenida a cuanto pensamiento bueno y portador de paz quiera entrar.
41-El viajero se levantó bendiciendo a Dios que regalaba un bello día, no hizo aprecio al sueño y al frío de la noche. Miró las estrellas.
42-Desayuna frugalmente, con gozo y gratitud. Abreva tu espíritu con pensamientos positivos y platica con el Dios de tus días felices.
43-Mantén una sonrisa franca en el rostro todo el día y la alegría en el corazón. Saluda con una sonrisa a cuantos se crucen en tu camino.
44-Sé caluroso en felicitar a los triunfadores que encuentres por el camino de la vida. Te lo agradecerán mucho y te sentirás muy bien.
45-Saluda a muchos más que otros días, deseándoles sinceramente que sean felices. Y en la noche duerme en paz. Vivir en paz…Morir en paz…
46-Siempre que tuve fe como un grano de mostaza alcancé mis metas y resolví mis problemas. “Si tenéis fe como un grano de mostaza…”
47-El sol en un cielo azul grita que Dios es el Señor. La luna que invade de ternura la noche susurra que Dios te ama eternamente.
48-El sol naciente, las fuentes del jardín, los montes y los pájaros te invitan a vivir. Y vivir es trabajar por algo que valga la pena.
49-Las campanas de la torre y el reloj de la Iglesia te recuerdan, sin cesar, que Dios existe, y es amor y es paz para las almas.
50-Desde la colina divisaba los tejados viejos, las iglesias, la arboleda de mi pueblo en una tarde de otoño, y se quedó en mi corazón.
51-La Santísima Trinidad es una familia muy simpática y está a nuestra total disposición. La forman el Amor, el Salvador y el Consolador.
52-El Padre tuvo la idea feliz de adoptarnos en su familia, haciéndonos hermanos de su hijo Jesús y herederos de su patrimonio, el cielo.
53-Jesús es el hijo modelo que nos acepta como hermanos muy a gusto. Ha pagado una prima altísima para injertarnos en su genealogía.
54-Somos precio de la sangre de Jesús. Por eso, el amor que nos profesa es de la más alta calidad. Nadie jamás nos amará como Él.
55-El Espíritu Santo es el dulce huésped del alma.
Siempre es bien recibido, porque siempre nos trae buenos regalos. Él es el Amor.
56-¡Miserable del arroyo, hambriento, ignorante de tu grandeza! Podrías dormir en los brazos de Dios y te acuestas junto a la charca.
57-Eres hijo de Dios, hijo de rey, entristecido, cara de mendigo, gitanillo de todos los caminos, ¿quién es tu Padre? ¿Quién es tu Reina?
58-A un perrito le tiras un hueso y se convierte en tu amigo. A un hombre le regalas la carne de sus ilusiones y también será tu amigo.
59-Cuando Dios sabe a miel y los sacramentos huelen a pan reciente y las iglesias transpiran amor y paz, llenarán sus bancas y sus atrios.
60-Ofrecer la religión como manjar suculento del corazón… El pan de la palabra se ha vuelto rancio, las iglesias huelen a aburrimiento…
61- La vida de un hombre es tanto más rica cuanto más valor de eternidad encierre en sí. Trabaja en lo terreno pero pensando en lo eterno.
62-Si los valores que persigo son intramundanos, aquí se quedan, aquí mueren y yo con ellos. Al resucitar me encontrará sin nada.
63-Muchos hombres planean su vida como si eternamente fueran a vivir en ese mundo. Nada planean para a eternidad. La muerte los maltrata.
64-En un segundo, porque se muere en un segundo, la muerte despoja de todo lo de aquí; aquello por lo que se mataron aquí se queda.
65-Muchos sueñan con un futuro inacabable, feliz, sin problemas materiales; pero, tal vez, sus vidas van a la deriva, alejadas de Dios.
66-La parábola del rico necio termina así: Hombre insensato, esta noche te reclamarán el alma. ¿Para quién será todo lo que has almacenado?
67-Pocos cántaros vinieron a la fuente, y así sólo se llevaron agua viva las pocas samaritanas que se acercaron al pozo de la eucaristía.
68-Hay redes llenas y redes vacías. Pero aun la red vacía, si se tiró por Dios, tiene su premio: el amor que se puso en arrojarla al mar.
69- De todo se sirve Dios: de las flores y de las espinas, de las penas y alegrías para su reino, pues ambas son aceptables para Él.
70-Dios quiere salvarnos, pero no a la fuerza. Para entrar en el cielo deben ponerse de acuerdo Dios y el hombre. Si no, será imposible.
71-Dios quiere salvar a todos. Desde que murió en la cruz su deseo de redimir a los hombres no puede ser más claro, firme e irrevocable.
72-Para muchos hombres su salvación es un grave problema. Porque no se ve claro si de verdad les interesa ingresar a la vida eterna.
73-Algunos piensan salvarse sin pagar ningún precio. Pero Jesús dijo:”El reino se gana luchando y sólo los que luchan lo arrebatan”.
74-Con hechos, no con palabras hay que decirle a Dios que sí nos interesa el cielo, que sí queremos salvarnos. El precio es barato en sí.
75-Para ganar la felicidad eterna hay que pagar un precio. El cielo no se da regalado. Si al cielo quieres ir, algo te tiene que costar.
76-San Agustín, una vez convertido al cristianismo, logró atrapar los grandes ideales por los que luchó inútilmente durante 31 años.
77-Cristo no roba, sino que enriquece. Nos pide los harapos de nuestra ciencia y gloria humana para revestirnos del hombre verdadero.
78-Poco pudieron compartir madre e hijo, santa y convertido la felicidad del cambio, porque a la madre de Agustín se la llevaron al cielo.
79-Ahora los dos, Mónica y Agustín, amándose infinitamente más que una madre y un hijo, viajan juntos en una eternidad feliz y sin final.
80-San Juan empezó su vida dando brincos de alegría en el seno de su madre, brincos de vida. Sentía la llamada del Jordán y del desierto.
81-San Juan Bautista terminó su vida dando borbotones de sangre caliente en la bandeja de una cruel pecadora, Herodías, esposa de Herodes.
82-Cerraron sus ojos, taparon su boca, le arrancaron la cabeza y, así, redujeron al silencio total al trueno del desierto, san Juan.
83-Cuando la hija de Herodías sostenía la cabeza de Juan en sus manos de pecadora, aquella boca estaba definitivamente cerrada y muerta.
84-Hoy se recuerda a los dos: al campeón del desierto y a la cortesana corrompida, al triunfador y a la mujer reprochada por los siglos.
85-Dios cambió la frase de san Juan: ”Es necesario que Él crezca y que yo disminuya” por ésta otra: “El que se humilla será ensalzado”.
86-“El que se humilla será ensalzado”. La regla evangélica se repite en los que se atreven a disminuir para que crezca Jesucristo.
87-No salí triste del cementerio el dos de noviembre. Al ver el incienso, las flores y la fe de nuestra gente no puede uno estar triste.
88-Creo que en ninguna otra parte como en los cementerios cristianos se vive la derrota definitiva de la muerte, por obra de la cruz.
89-¿Qué te queda, muerte maldita, de tus trofeos en un cementerio cristiano? Esa cruz sobre las tumbas te dará el golpe mortal.
90-Oh muerte, un día desaparecerán esas tumbas y los que hoy son polvo y ceniza seguirán al cortejo fúnebre que te lanzará al abismo.
91-¡Oh dulce pecado, qué rico me sabes cuando te como, pero qué arteramente me matas! Veneno maldito que me sabe a dulce tormento.
92-El pecado no mata al primer golpe, pues el primer golpe es sabroso y se acepta con ansia; mata al segundo golpe, después de saciado.
93-Viendo el fruto en el árbol, ¡qué rico aparece, qué ansia de comerlo, pero, después de comido, el pecado quema vivas las entrañas!
94-El borrachito se muere de cirrosis, pero no resiste la botella y perdona la muerte que le procura por lo dulce que le sabe el beber.
95-Terrible situación la del hombre que sabe lo que le conviene y lo rechaza; y sabe también lo que le mata y le sabe dulce y rico.
96-!Oh dulce pecado, mentira perfecta, me prometes tanta felicidad, que te perdono la muerte que me procuras por lo rico que me sabes!
97-Contemplar a Dios en la naturaleza, encarnado en las flores, en los pajarillos, en el lago, en la montaña virgen y en el bosque umbrío.
98-La bóveda celeste es el mejor claustro para hacer oración. ¡Qué verdad! Quiero ponerme de rodillas en ese claustro de la creación.
99-Qué manos tan finas plantaron las flores, qué manos tan fuertes modelaron las montañas y los mares. Esas manos me crearon a mí por amor.
100-Quiero a través de la bella flor enamorarme del eternamente bello: a través del campo verde y el mar azul enamorarme de su cielo eterno.
101-Tu huella se divisa por doquier: en el valle y en la peña, en las cumbres nevadas, en el río que discurre y en los árboles en flor.
102-¡Qué grande eres, Creador de cielo y tierra! En ese espejo te miro. Uno de tus nombres es la Belleza y el más bello de todos, el Amor.
103-Dios es amor. Me lo han dicho las cumbres nevadas; lo he contemplado en los lagos y en los bosques, en las aves y las flores del campo.
104-Dios me ha mirado con amor y he comenzado a existir. En este mundo de belleza me ha proclamado rey, y me ha llamado su amigo.
105-Me detuve a contemplarme. Un alma pura de niño inocente me había regalado el buen Dios, un cuerpo joven, lleno de vida: era un hombre.
106-Me he encontrado con el Dios de mis días felices, con el amor de mis amores. Desde el día que lo conocí, no pude menos de amarle.
107-Me fui a caminar a la orilla del lago, me adentré en el bosque poblado de ruidos y viento, escalé la montaña pisando nieve pura. Y lo vi.
108-Uno de noviembre, fiesta de muchos, de muchos valientes que ganaron a pulso un galardón eterno. Son de todas las edades y tiempos.
109-Cuanto quisiera yo encontrarme un día en esa fila de bienaventurados que llenan los escaños de la gloria. Aún no concluyen las entradas.
110-Entre las entradas al cielo que faltan está una, la mía. Todavía hay tiempo de ganar un lugar, mi lugar, el escaño vacío que me espera.
111-Cuando Cristo habló de puerta estrecha, de hacerse violencia, de negarse así mismo y tomar la cruz, imprimió la calidad para su Reino.
112-Cuando observamos las luchas de los santos, sus caídas y su perseverancia en la lucha concluimos que todos podemos ser santos.
113-Tenemos que poblar con cientos de casas de oración los bosques y montañas solitarias para poner de rodillas a miles de personas.
114-Nuestro mundo viejo y triste, clama a gritos por esos rincones de la naturaleza donde se puede respirar aire puro y rezar al Creador.
115-Cuantas veces, perdido entre pinos y piedras, hablé con Dios y le dije que lo amaba en aquella iglesia natural de pinos y montañas.
116-Yo creo en el amor eterno de Cristo, amor que me da sustento, alegría desbordante y, sobre todo, seguridad; amor personal, infinito.
117-Creer no significa inventar sino descubrir con los ojos atónitos la existencia, la fuerza del amor de Dios. Vivo inmerso en ese amor.
118-Si creyéramos en el amor de Dios, ¿podría la tristeza morder nuestra vida tan duramente? ¿Podríamos mirar hacia delante con temor?
119-La gran noticia para el hombre, para mí, para ti es la realidad del amor eterno, personal, de Dios. Dios te ama. Tan real como la luz.
120-El amor de Cristo no lo soñó algún poeta en un momento de trance. Está mil veces mejor escrito en dos tablas cruzadas en forma de cruz.
121-Las almas muertas. Las hay a millares por todos los caminos, pudriéndose, agonizando. Detente, no sigas hacia el templo de piedra.
122-Las almas que aún palpitan esperan tus manos samaritanas y las que están inertes que les grites. “Levántate y anda.” No sigas adelante.
123-Limpia tu camino de cadáveres, y así, cuando vuelvas a pasar por ese lugar, sólo vida encontrarás a ambos lados de la vía.
124-Da a la gente un sentido a su vida, dales a Dios. Luego sigue tu camino y ofrece en el altar del templo el holocausto de la caridad.
125-La tierra se ha convertido en un gran cementerio. Como el profeta Ezequiel grita a esos huesos resecos que se pongan de pie.
126-No te pueden pagar; pero mejor paga que verlos con vida otra vez, no se da. Sé feliz resucitando muertos. Tienes la fórmula y el poder.
127-El alma vale mucho más que el cuerpo. El cuerpo es materia; se cansa, se enferma, es débil y terminará por morir. El alma no muere.
128-Si es bueno cuidar sabiamente del cuerpo, es mejor cuidar santamente del alma. Pero hoy se cuida más lo que menos vale, el cuerpo.
129-La maravilla de las maravillas: Dios existe y me ama. San Pablo lo decía gritando de júbilo: “Me amó y se entregó a la muerte por mí”.
130-El error más grande, la ingratitud más fuerte que puedas tener es ignorar y despreciar el amor infinito de Dios. No sabes lo que haces.
131-Un Amor eterno que es tuyo, un amor que te persigue dulcemente, que te perdona todo de un golpe, pero no se impone, te pide permiso…
132-Todo puede remediarse mientras dura la vida. No digas: Todo ha terminado. Más bien: Todo comienza, si tú quieres, todo vuelve a empezar.
134-Comenzar una nueva vida. ¡Qué propósito tan grandioso! Comenzar el matrimonio otra vez, recuperando el primer amor. Volver a empezar…
135-Ya me harté de vivir a lo loco y a lo tonto. Ya me harté de ser el egoísta que sólo piensa en sí, el flojo que ninguna cosa termina.
136-Ya me harté de ser el orgulloso que desprecia a los demás, el pesimista que se afana en ver todo de color negro, el racionalista eterno…
137-Recuperar tu alma de niño, tus mejores momentos, tus más altos propósitos, tus metas más elevadas. Recuperar la alegría de vivir.
138-No importan las caídas, si se aprovechan para subir. Se puede subir por amor y también por amor se puede levantar de la caída.
139-La caída, aunque semeja una derrota y duele como si tal fuera, puede convertirse en victoria de humildad y de amor, sólo con aceptarla.
140-Las caídas encierran lecciones tonificantes: aprendes la necesidad de la vigilancia, del no fiarte de ti y de confiar más en Dios.
141-Mala es la caída cuando uno no se levanta, cuando se da por vencido. Al levantarse se lame uno las heridas y camina más despierto.
142-Muchos han empezado teniendo en su haber más derrotas que éxitos, pero, a medida que pasan los años, pueden ir aumentando sus victorias.
143-Lo que con cariño se hace no cuesta: Si estudias por amor, si trabajas y luchas por amor, todo será diversión, no te costará.
144-Te han costado tus deberes, porque no tenías amor, porque andabas bajo de entusiasmo, porque no pensabas sino cosas duras, difíciles.
145-Puedes convertir tu vida en un infierno y serlo en verdad; y puedes convertir esa misma existencia en un cielo verdadero, con el amor.
146-Podrías divertirte tanto en la vida, si vieras las cosas y tareas, por difíciles que fueran, como un juego divertido. Depende de ti.
147-La vida, tu vida, podría ser una aventura apasionante, si la tomaras así, como una diversión. Tu existencia es como tú la construyes.
148-A veces has tomado la vida como un castigo, la has imaginado terrible y dura y te has clavado las espinas, porque tú lo has querido.
149-Tu vida podría convertirse en otra cosa, mil veces más bella, atractiva y fascinante, si convirtieras las punzantes espinas en rosas.
150-Un poco de amor y de entusiasmo: ésa es la receta, el elixir divino, la varita mágica que transforma lo duro y amargo en dulce y suave.
151-Cada uno se construye su vida como quiere. Algunos se amargan la existencia: Su vida es una amargura inacabable que acaba con la muerte.
152-Otros convierten los días de este peregrinar en una maravilla digna de vivirse: saben gozar, saben amar, saben divertirse, saben vivir.
153-La vida, que en principio es igual para todos, es tan diferente para cada uno. Para algunos vivir consiste en irse muriendo poco a poco.
154-Hay vidas verdaderas, en las que vivir es amar, es realizar tareas transcendentes y ser feliz. Pero hay otras tan parecidas a la muerte.
155-María fue una mujer muy feliz. No tenía presupuesto pero sí una sólida base de fe, de esperanza y caridad y de todas las virtudes.
156-Tú puedes ser, deberías ser, una mujer inmensamente feliz, aunque no tengas muchas cosas materiales ni seas famosa, si tienes a Dios.
157-La grandeza de un alma está en su interior. Lo de fuera es ruido, viento, humo, nada. Por dentro va la santidad, la fe, el amor.
158-Se dice que era toda hermosa María, pero la sonrisa de la Virgen era lo mejor de su rostro. También debería ser lo mejor de tu rostro.
159-María veía la providencia en todo: en los lirios del campo, en los amaneceres…en la tormenta. Cuando no había dinero, cuando debía sufrir.
160-Lo más admirable de María era el amor. Lo más grande de la mujer debe ser el amor. Si lo emplearas bien haría de ti una gran mujer.
161-El amor es un talismán, una varita mágica que transforma todo en maravilla. Mujer, tú sabes que Dios te ha dado este don en abundancia...
163-María Magdalena tenía una gran capacidad de amar. La empleó mal y se convirtió en una mujer de mala vida. ¿En algo te pareces a ella?
164-María Magdalena se encontró con el Maestro y purificó su amor, y hoy es una gran santa y una gran mujer. Tú puedes hacer lo mismo.
165-Cuando aparecen los enemigos de la perseverancia: cansancio, desencanto, temor de no llegar, ahí termina el entusiasmo de muchos.
166-Llegan los que quieren llegar, los que no lloran cuando arrecia la tormenta, los que no se doblan y siguen prendidos de su estrella.
167-¡Qué hermosa la lluvia cayendo sobre los caminos polvorientos, sobre los campos yertos! El campo florece después de la lluvia…
168-Mientras ames a Cristo y por amor a Cristo a los hombres, puedes hacer lo que quieras. El amor te mantendrá en el justo orden…
169-Perdido estuviste ayer por querer hacer tu vida sin amor. Perdido estás hoy por querer hacer y hacer, y no darte tiempo para amar.
170-Amar a Cristo es tarea sencilla. Este amor se demuestra con los detalles de cada día, que, sumados, forman una gran cosecha de amor.
171-A veces hace uno las cosas, las tiene que hacer, pero el amor brilla por su ausencia, otras veces el amor se supone pero no existe.
172-Ama y haz lo que quieras, decía un convertido. Entonces, ama y despreocúpate de todo. Eres lo que amas. Vives o mueres del corazón.
173-Cada día debes verlo con la ambición del enamorado que no sea conforma con un amor cualquiera sino con el amor eterno y el amor total.
174-Por amor te levantas y por amor te acuestas, por amor luchas y trabajas y descansas. No te olvides del amor por anclarte en el hacer.
175-No seas prisionero de la rutina o del cansancio: cada día descubre algo nuevo, vivo, fresco que transforme esa jornada en una aventura.
176-Ama cuando rezas, cuando trabajas en casa o en la oficina, cuando te estás en tu cuarto, cuando vas en coche o caminas por los campos.
177-El amor te llevará a la cumbre de la santidad, te volverá intrépido en la batalla del Reino de Jesús. Ama y haz lo que quieras.
178-Ama, ama todo lo que puedas. El amor, verás, te librará de las antiguas cadenas que te hicieron agonizar en la mazmorra.
179-Si tu amor muere, harás muerto tú, y asistirán a la sepultura de tus grandes ideales tus pasiones guiadas por el padre de la mentira.
180-Durante la Cuaresma y Semana Santa en que vas a contemplar los misterios del amor más excelso, aprende a amar como nunca has amado.
1-Cada día tiene la belleza y el encanto de lo nuevo. Cada día es una nueva vida: nuevo el despertar, nuevo el amor y la esperanza.
2- ¡Qué limpios y entusiastas son los días en que alma y cuerpo despiertan al mismo tiempo y con todo vigor! Son tus días de gloria.
3- Un poco de confianza y entusiasmo te basta cada mañana para convertir un nuevo día en un gran día. Después déjalo en manos de Dios.
4- Salir al campo es para mí un rato de felicidad. Paz de los campos, de los bosques y los valles quedaos en mi alma para siempre.
5- Como el hombre reacciona positivamente ante la felicidad, hay que hacer que se sienta feliz y contento haciendo lo que se le manda.
6- El sol tiene muchos lados hermosos y alegres. Cada rayo es una fantasía de vida y de felicidad. Busca los lugares con sol.
7- El frío invernal que cubre de nieve pura los campos tiene también su belleza y produce, en toco caso, escalofríos de felicidad.
8- Es un arte descubrir el lado amable de las personas y de las cosas; pero se puede lograr, y, por lo mismo, hay que intentarlo.
9- Hay libros que han cambiado la vida de un hombre. Eran buenos libros. Otros han cambiado una vida para mal. Eran malos libros.
10- Dime lo que lees y te diré lo que eres. Las lecturas se convierten en pensamiento y el pensamiento en vida, en vida buena o mala.
11- ¿Quién no puede comportarse como un buen hijo de Dios desde el amanecer hasta la hora de acostarse de este día, de un solo día?
12- No se puede seguir viviendo el día que pasó o atrapar el día de mañana que aún no llega. Vive hoy. Bástale a cada día su afán.
13- ¿Será tu vida un jardín o un desierto? Depende de la lluvia de la oración. El que diario reza, diario vive y no se marchita.
14- Las criaturas son un mensaje amoroso de Dios. Me hablan de Él tan dulcemente que las quiero mucho, porque son mensajeras del amor.
15- ¡Qué manos tan finas hicieron la rosa y el clavel! ¡Qué amor y ternura susurró Dios en la brisa y en el ruiseñor! Dios es amor.
16- El sol me recuerda que un amor me sostiene cada día. Una luna serena y humilde vela mis noches. Dios vela por mí día y noche.
17- Amanece todos los días para que disfrute la alegría de vivir, y llega la noche con su corte de estrellas para arrullar mi sueño.
18- Dejó su omnipotencia reflejada en las garras del león y en el mar embravecido. Las tormentas y huracanes gritan su poder.
19- Las flores crecen alegres y variadas a lo largo del camino de mi vida y alegran la travesía. Todas las flores del campo son mías.
20- La grandeza de una persona se mide por su capacidad de amar. La belleza de una vida por lo que se ama: la vida, los hermanos, Dios.
21- Amar es la tarea, es el arte, es la forma de vivir. Entonces no has vivido sino a ratos. Amar es vivir y se vive para amar.
22- “Señor, soy un trasto, pero te quiero terriblemente, locamente, que es la única manera que tengo yo de amar”. Decía un payaso.
23- Si el infierno es el lugar donde no se ama, el cielo será el lugar donde se ama más y mejor. Será un éxtasis de amor eterno.
24- La tierra, que está entre los dos, se parece más al cielo o al infierno en la medida que florece o se marchita en ella el amor.
25- Los únicos ratos felices de mi vida han sido cuando he roto las amarras de mi barca y me he dirigido a las islas de los otros.
26- Cuando he dejado de pensar en mis pequeños problemas y he resuelto algún problema de mis hermanos, es cuando he sido feliz.
27- Estoy ante Ti, Señor, como un cantarillo roto, pero con mi mismo barro puedes hacer otro a tu gusto. ¿Qué te cuesta hacerlo?
28- Recoge los pedazos de mi vida rota y renueva la esperanza. Transforma mi barro roto en un cantarillo nuevo, mejor que el antiguo.
29- Quiero vivir, sentir el latir del corazón, sentir que reviven en mí todas las ilusiones. Quiero vivir y amar con el primer amor.
30- Quiero vivir y ser feliz, Señor, embriagarme de paz cuando haces salir tu sol y cuando lo dejas marchar detrás de las montañas.
31- Quiero vivir para amar. Quiero amar para vivir. Quiero pasar por este mundo gritando a todos los seres: !Qué bello es vivir!
32- Sueño en esa forma de vivir que es una bella aventura, en esa forma de vivir que es amar y ser feliz, en la gloria del amanecer.
33- Al dirigir mis ojos hacia la fronda, al sentir la caricia de la brisa, al llenar mis pupilas de cielo azul, pienso en el Creador.
34- ¿Por qué he reducido el fuego a cenizas y he manchado el cielo azul? ¿Por qué convierto la alegría de vivir en prisa por morir?
35- No he querido amar. He creído que, recogiendo las chácharas junto al camino iba a sentirme bien. No me he sentido nada bien.
36- He pasado muy rápido junto a las flores bellas del sendero; he mirado sin mirar las bellezas de la Creación, me olvidé de vivir.
37- Me he detenido a escarbar en los muladares con mi palo de pordiosero… Y sigo siendo un hijo de rey, un águila herida en las alas.
38- El bosque habló así al hombre: Quisiera verte feliz, pues eres el hermano mayor, verte reír y cantar, pues ríes y cantas muy poco.
39- El árbol cantaba: Mi risa es el soplo del viento en mi fronda y mis hojas y flores son mi bella canción al Creador y a la vida.
40- Una gota de miel atrae más moscas que un barril de vinagre. ¿Vinagre? Es el mal carácter, la maldad, el mal humor, la tristeza.
41- Con amor nos convencen fácilmente. Lo que más anhelamos es que nos quieran, nos estimen y valoren. Los otros anhelan lo mismo.
42- Si me enseñan con amor, aprendo rápido, pero si me enseñan a golpes, llego a odiar al profesor y a su materia. ¿No te ha sucedido?
43- La revolución que más ha durado y más cambios ha logrado en la historia es la Revolución del Amor, llevada a cabo por Jesús.
44- El amor parece tímido, débil frente al mal. El mal, con su cara de ogro, parece imposible de vencer. Pero el amor es más fuerte.
45- Las guerras, las venganzas han asolado la tierra. Las horas y minutos de bondad mejoran a la raza humana, la hacen progresar.
46- El Cristianismo predica la bienaventuranza de los mansos que poseerán la tierra. Su fundador es llamado el Príncipe de la paz.
47- Sé bueno y la gente te buscará. Sé barril de vinagre y todos huirán de ti, sobre todo los niños. Los niños buscan la bondad.
48- La Bondad con mayúscula reclamaba a los duros apóstoles: “Dejad que los niños se acerquen a Mí, porque de ellos es el cielo”.
49- Una vez que perdemos el ánimo, perdemos un cierto número de días de nuestra vida. Todo se puede remediar mientras dura la vida.
50- El ser más animoso es Dios, que logra continuamente cambios de pecadores empedernidos en santos de altar. Él sabe que se puede.
51- Hoy pueden estar las cosas negras, pero mañana pueden cambiar. Mañana es un nuevo día con nuevas esperanzas. Elijo confiar.
52- Y los problemas ¿qué? Los problemas están ahí, pero yo estoy aquí y no me dejo apabullar. Pues cada problema tiene soluciones.
53- La actitud frente a un problema, la forma de reaccionar frente al mismo, es mil veces más importante que el problema mismo.
54- El que más se interesa en su trabajo, tendrá menos trabajo haciéndolo, Y el que menos se interesa más sufrirá más realizándolo.
55- Thomas A. Édison respondió así a quien le preguntaba si no se cansaba trabajando: “Yo nunca trabajo, yo siempre me divierto”.
56- El que descubra el lado interesante y bueno a su trabajo entenderá por qué Édison “nunca trabajó sino que siempre se divirtió”.
57- Tal vez no necesitas cambiar de trabajo sino de actitud frente al trabajo para encontrarte a gusto.
Inténtalo y verás.
58- Hay por esos mundos de Dios barrenderos felices, traileros felices, amas de casa felices con su trabajo. ¿Por qué no lo eres tú?
59- Busca los lugares con sol. Deja que las sombras queden detrás de ti. Busca las personas que tengan vida y entusiasmo como el sol.
60- Busca los libros que te inspiren y motiven a ser mejor, a vivir mejor. Busca las tareas que te llenen de alegría, como el sol.
61- El que encuentra un trabajo que le gusta, avanza en el camino de la felicidad. Entonces puede convertirse en diversión, no cuesta.
62- Busca lugares con sol, huye de las sombras, es decir, del pesimismo, de la tristeza, de la amargura y del rencor. Te roban la paz.
63- Las flores de tu jardín alegran tu vida. Planta flores, planta amor, esperanza y optimismo. Gozará tu alma de perenne primavera.
64- Hay personas que conocen el arte de cultivar flores en su jardín, logrando maravillas de color: rosas, tulipanes, buganvillas…
65- Con amor, esperanza y optimismo cantarás victoria en la vida. Son tres amigos entrañables que nunca defraudan. Hazte su amigo.
66- Dios creó mil clases de flores para alegrar las pupilas de los hombres y dar un poco de ternura a su duro caminar por este mundo.
67- Las flores que a veces el hombre desprecia, al Hijo de Dios le gustaron. Los lirios del campo alegraron el corazón de Jesús.
68- Sentir lástima de ti mismo y de tu situación actual no es sólo un desperdicio de energía sino el peor hábito que puedas tener.
69- ¿Por qué no te alegras de estar con vida? ¿Por qué no disfrutas lo que tienes ¿Por qué no trabajas para mejorar tu situación?
70- Nadie es tan pobre y miserable que no pueda llegar a cimas muy altas. Lo que posees te basta para empezar la carrera del éxito.
71- Muchos hombres grandes y admirados por ti, empezaron mucho más abajo que tú. Descubre su secreto e imítalos.
72- No importa de dónde se parte, dónde se comienza, sino a dónde se quiere llegar. ¿Cuál es tu meta? ¿Cuál es tu cima por alcanzar?
73- En vez de lamentarse, se pusieron a trabajar; en vez de doblarse, levantaron la frente, en vez de brazos caídos, manos a la obra.
74- Enumera las cosas por las que debes alegrarte; añade un poco de fe, trabajo y perseverancia. Muy pronto estarás en la cima.
75- Eres pobre porque quieres. El triunfo del hombre no está fuera, duerme en la entraña. Hay que despertarlo a golpes de esperanza.
76- Quien te roba el entusiasmo y la fe es el verdugo de tu alma que mata las esperanzas de triunfar. ¿Quién te dijo que no puedes?
77- Tú puedes, puedes resucitar. Pero hay que pagar un precio: creer en tu resurrección. Todo se puede remediar mientras dura la vida.
78- ¡Alégrate de estar con vida! ¿Recuerdas al que se quejaba de no tener zapatos hasta que vio a uno que no tenía pies? ¿Tienes pies?
79- ¡Entusiasmo bendito! No exagero la alabanza a este elixir celestial que transforma, cual varita mágica, todo lo que toca.
80- Si el entusiasmo toca mi espíritu, lo cura y rejuvenece; si toca mi trabajo lo transforma en victoria. Quiero poseer el entusiasmo.
81- Si el entusiasmo toca mi lengua, lo contagio a los demás, y, si toca mis pensamientos, éstos se vuelven vivos y triunfadores.
82- Hay tanta necesidad de entusiasmo en las personas. Al entusiasta se le recibe con gusto porque da sabor a la vida y a la amistad.
83- Toma ahora mismo la decisión de duplicar el entusiasmo que has dedicado a tu trabajo y a tu vida, y verás resultados asombrosos.
84- Si no puedes dar a tus hijos más que un regalo, que sea el entusiasmo. No cuesta dinero pero vale mil veces más que el dinero.
85- Nadie es tan viejo como aquel que ha perdido el entusiasmo. El que ha perdido el entusiasmo se está muriendo y muriendo muy deprisa.
86- Si la vida que he vivido no me llena, hoy es el día para comenzar de nuevo. La anterior es lección y es sepulcro donde ha de resucitar mi nuevo hombre.
87- ¡Qué luna tan grande, tan bella! Esta noche desde el firmamento, con un cariño infinito, nos ha besado la luna con el beso de Dios.
88- Los que perseveran empiezan su éxito en los fracasos de otros. ¿Quién no fracasa? Pero algunos nunca se dan por fracasados.
89- Algunos ante uno o varios fracasos desisten y se van. Y se van con el convencimiento de que no se puede o de que ellos no pueden.
90- Otros que fracasan lo mismo no se desaniman, se rehacen, asimilan el golpe, toman nuevas fuerzas y siguen adelante hasta triunfar.
91- El favor más grande que puedes hacer a millones de seres humanos consiste en convencerles profundamente de esto:”Tú puedes”.
92- Mis mejores maestros no fueron los más sabios, sino los que me convencieron en serio de que yo podía hablar, escribir y cantar.
93- Quiero gritar a todos los que encuentre que pueden leer, escribir y cantar; que pueden aprender matemáticas y mejorar su vida.
94- Muchas personas llevan incorporado un radar para detectar lo malo, lo duro, lo difícil de la vida y de la gente. ¡Cómo sufren!
95- El simple hecho de fijarse en el lado bueno o malo de las cosas transforma la vida en una aventura hermosa o en una triste realidad.
96- El que se empeña, por instinto o por esfuerzo, en ver el lado mejor de la vida, posee el talismán que transforma todo en maravilla.
97- De mis amigos al que más estimo es al que sabe mirar el mejor lado de las cosas. Prefiero esa cualidad mil veces más que al dinero.
98- El optimista ve todas las cosas por el lado hermoso, aprovecha la vida, pues en todo halla bondad, oportunidades, y las aprovecha.
99- El optimista suele estar de buen humor, suele gozar de salud, sonríe a menudo, gana dinero y amigos y disfruta de la vida.
100- Un buen comienzo duplica tus fuerzas. Si comienzas bien el día, con entusiasmo y con fuerza, es más fácil que lo vivas bien.
101- Si el día lo comienzas mal, enojado, perezoso, lleno de miedo frente a las tareas pendientes, puede convertirse en un desastre.
102- ¿Saltaste de la cama dispuesto a vivir un día maravilloso, o simplemente resignado a arrastrarte por la vida como un vencido?
103- Cada uno hace de su vida lo que quiere. La vida se compone de días. Cada uno hace lo que quiere de sus días, de este día.
104- Si cada uno hace de su vida lo que quiere, esto se decide en buena parte al despertar, en los primeros minutos de la jornada.
105 - Lo que constituye la felicidad no es lo mucho que poseemos, sino cuanto lo disfrutamos. Hay felices con poco e infelices con mucho.
106- Si sólo piensas en lo que te falta y casi ni piensas ni disfrutas lo que tienes, amargas tu existencia, que podría ser maravillosa.
107- El que se quejaba de no tener zapatos, dejó de lamentarse cuando vio a uno que no tenía pies. Agradeció los pies y olvidó los zapatos.
108- Además de pies, seguro que tienes otras muchas cosas: salud, inteligencia, ojos, manos oídos. ¿Alguna vez lo has agradecido?
109- Lo que tienes agradécelo y úsalo del mejor modo para ti y para otros, sobre todo para los que no tienen lo que tú tienes.
110- Si algo te falta, prométete a ti mismo que serás feliz sin ello. Ha habido gentes muy felices aunque no pudieron ver ni oír…
111- Gentes muy felices han existido en sillas de ruedas, gentes felices sin manos, gentes felices sin piernas. Y tú que las tienes…
112- Con amor, esperanza y optimismo cantarás victoria en la vida. Sin amor, esperanza y optimismo no podrás vivir, sólo morir.
113- El amor pone al rojo la capacidad de una persona, arrancando de ella fuerzas increíbles que le lanzan al éxito y al martirio.
114- El amor apasionado ha creado a los mártires, ha labrado los grandes artistas, ha inspirado aventuras formidables. Déjate quemar.
115- Cuidado con el amor: Es fuego y quema, calienta, provoca incendios de los buenos. Pero no temas, “ama y haz lo que quieras”.
116- El amor solo se atreve a mucho, pero, si va unido a la esperanza, no retrocede ante nada y ante nadie: son una pareja irresistible.
117- La esperanza se aferra al futuro haciéndolo presente. Da paz a su dueño para poder rendir al máximo, libre de la argolla del miedo.
118- Los años que me restan de vida amaré lo más que pueda, terriblemente, locamente a todo y a todos sin buscar compensaciones.
119- Los años que me restan de vida amaré la existencia, la maravillosa capacidad de existir, pensar, sentir, palpitar y soñar.
120- Amaré los montes que me hablan de la majestad de Dios, los bosques rumorosos; amaré los ríos que discurren entre las montañas…
121- Amaré las estrellas que pintan la negra noche de luces pequeñas, lejanas. Amaré también los amaneceres y las puestas de sol…
122- Amaré a los hombres porque Dios los amó hasta el extremo. Amaré a Dios porque Él es el amor y me dio esta maravilla de poder amar.
123- El problema de los problemas no es el de amar demasiado, no lo creas, sino el de amar demasiado poco, y ese poco hacerlo mal.
124- La solución de la vida es amar, amar mucho, amar mejor, amar con más duración, amar más seres, más cosas y estar desapegado de todo.
125- Amar al levantarse, amar durante del día, amar al acostarse; aprender a amar en esta vida y amar infinitamente toda la eternidad.
126- Lo más duro de una agenda es atacar los asuntos por orden de prioridades. Por eso se van dejando para luego, para luego y para nunca.
127-La forma de reaccionar frente a la vida puede transformar dicha vida. El afrontar sanamente los problemas los convierte en soluciones.
128-Muchos viven sin razón y demasiados mueren de agotamiento vital: al quitarse la vida, no se quitan casi nada, pues estaban muertos ya.
129-Dar razón para vivir, sufrir y morir, porque hasta el dolor y la muerte pueden aceptarse por una motivación tan fuerte como es el amor.
130-El amor es la respuesta, es el por qué, es la primera y la última palabra. Todavía tenemos derecho de amar, de sonreír, de ser felices.
131-Pretendo señalar con el dedo al caminante triste las flores bellas que crecen junto al camino de la vida, sembrar semillas de esperanza.
132-El hombre debe arrancarse lo inhumano: el odio, la desesperación, el egoísmo brutal, la envidia diabólica, el materialismo seductor.
133-El hombre debe revestirse de lo divino. Lo divino es el amor: Dios es amor. Todo ser humano, si quiere, puede amar, y así redimirse.
134-Reto a cualquier indiferente, amargado y cansado de vivir a que ame un día con todas sus fuerzas a Dios, a los hombres y a las cosas.
135-Si amando un día le va bien, que se decida a amar una semana. Si la semana se le vuelve celestial, que se decida a amar toda la vida.
136-El cielo es el lugar donde se ama. La felicidad total y eterna del cielo consistirá en amar y ser amado infinitamente y para siempre.
137-Un año ha pasado y con él 365 días maravillosos: Sufrí, me alegré, caí y ascendí montaña arriba. Hoy miro al futuro con inmensa esperanza.
138-Mirando este año desde la cima, bendigo al buen Dios que me dio la gracia de vivir. Hoy mi horizonte es más amplio y mi cielo más azul.
139-El entusiasmo es el ingrediente mágico para vivir una vida de maravilla. Llenaré mi cántaro hasta el borde de ese elixir celestial.
140-Dame el entusiasmo de los niños, la alegría de los almendros en flor, el canto feliz del ruiseñor, la suavidad de la brisa al amanecer.
141-Dios de la vida, llena el corazón de los hombres de la alegría de vivir, de la felicidad de trabajar para mejorar un poco nuestro mundo.
142-Realiza mis sueños de infancia: amar mucho y bien, hacer felices a mis hermanos, llegar al cielo, tu cielo y el mío, con miles y miles.
143-El maravilloso día de hoy no volverá. Tómalo en las manos, bébelo a raudales, llénalo de sentido y amor, guárdalo para la eternidad.
144-Estrena hoy la vida, estrena tu amor, alégrate de empezar a vivir. Ama y vive en plenitud. Y esto hazlo todos los días. Eso es vivir.
145-Cada día lleva en sí la hermosura y el encanto de lo nuevo; es una nueva vida. Nuevo el despertar, nuevo el amor, nueva la esperanza.
146-Yo prefiero estrenar la vida y el amor, el primer amor, cada mañana. Otros estrenan el odio, la muerte, y los difunden a su alrededor.
147-Dicen algunos, al amanecer: “Estoy comenzando a morir.” Yo prefiero decir en la mañana de cada nuevo día: “Estoy empezando a vivir.”
148-La vida del hombre debe ser un subir, debe ser un superarse de continuo. Subir, siempre subir, querer ser otro, distinto, mejor…
149-Cuando dejas de superarte en lo humano, intelectual y espiritual, te enfermas. Cuando te paras definitivamente, has comenzado a morir.
150-La constancia es la difícil y necesaria virtud que no todos alcanzan. Basta mirar hacia atrás para ver el campo sembrado de cadáveres.
151-San Francisco de Asís amó como muy pocos al sol, a las estrellas, a los pájaros, a las flores, pero amó infinitamente más a su Creador.
152-Francisco sabía más de ecología que los que doblan la rodilla ante la Madre Naturaleza. Esa ecología a lo divino lo convirtió en santo.
153-Muchos de los que cuidan el árbol y el animalito indefenso no derraman una lágrima por miles de niños muertos. Y esto es también ecología.
154-Que muera el hombre y que crezca el cerdito. Aquél es boca y éste es comida. Hay que disminuir comensales y aumentar las viandas.
155-La esencia de la ecología de Francisco fue siempre el amor, amor limpio, generoso, que imprimió en su cuerpo las llagas del Crucificado.
156-¡Qué estela de luz y de paz dejó ese hombre, flaco de cuerpo, jumentillo hambriento de tantos caminos, que portaba un alma maravillosa!
157-¡Qué mensaje de amor por el hombre, por la creación, por Dios el de Francisco de Asís! Yo lo nombro patrón de los ecologistas.
158-Así rezaba él: “Hazme, Señor, instrumento de tu paz, donde haya odio ponga tu amor…” Vuelve Francisco, a caminar por nuestros caminos.
159-¡Sobrevivir, parecerse a las aves de corral! El águila se lanza al azul, se alimenta de pureza, de alturas, de abismos. ¡Sé águila!
160-Quiero imitar el vuelo del águila en las alturas, aunque al primer intento me dé de bruces contra el suelo, quiero aprender a volar.
161-Quiero aprender a volar desde el primer minuto del día, y mantener el vuelo en las alturas a despecho del viento y las tormentas.
162-¡Qué hermoso es vivir así: Amor, ideales, capacidad de entrega sin regateos, libertad pura y ejercida en plenitud! ¡Qué envidia de vida!
163-En la vida no cabe el hastío, la decepción, la amargura. El amor transforma todo en una maravillosa existencia, en la alegría de vivir.
164-¡Qué distinto levantarse tarde, envuelto el cuerpo en pereza y el alma en tinieblas, arrastrando la cobija, los ojos legañosos, sin amor!
165-El alma debe ser dueña de los primeros minutos, ordenar severamente al sueño, cansancio y preocupaciones que se retiren. Ella manda.
166-Cada día quiero ser de nuevo, quiero ejercer mi libertad amando a Dios como el primer día, quiero vivir el primer amor en cada amanecer.
167-Esos jardines de Tlalpan donde se yerguen majestuosos los cedros, donde cientos de árboles y rosales se mezclan para formar un bosque…
168-A trechos uno, mil rosales reducidos al tronco y a unas ramas cortas…Pero ahí están los retoños pujando y reventando en ramitas nuevas…
169-Por esas avenidas he caminado muchas horas, a la salida del sol y al atardecer, también al mediodía y en silencio meditando tantas cosas…
170-El rosal no se resigna a morir. Los árboles siguen robando altura. Aprenderé del rosal y del cedro: No me resigno a morir sin dar fruto.
171-Quiero que mi vida sea un jardín donde se escuche el trinar de los pajarillos y la sinfonía de las bellas flores, como en el Paraíso.
172-En el cielo abunda la poesía y Dios es el poeta de los poetas. Creó un mundo no sólo útil, sino muy bello. Porque Él es la Belleza.
173-Me olvidé de amar y me olvidé de vivir. Por eso envejecí en pocos años. Mi alma de niño ¿dónde la perdí? ¿Podré recuperarla?
174-Quiero sentir lo que siente la flor del almendro cuando abre su capullo, lo que siente el niño inocente persiguiendo mariposas blancas…
175-Quiero sentir lo que siente el riachuelo de agua de nieve y el águila real surcando el azul del cielo: agua fresca y cielo azul...
176-Te pido, Señor, las ganas de vivir, el ansia de amar. Déjame ser otra vez el niño que fui y el niño eterno que te amará en el Paraíso.
177-Abril florecía junto a mi ventana… Tengo los ojos abiertos; no puedo cerrarlos a tanta belleza que florece a mis pies en la vida.
178-Canta el agua de los riachuelos y de la cascada, y solemnes los árboles charlan como monjes viejos al paso del viento. Paz de la tarde…
179-¡Paz de los bosques, paz de las aves y de los valles, quedaos en mi alma para siempre! En vosotros contemplo el bello rostro de Dios.
180-Leí en una piedra escrito: “En este lugar no hay que buscar a Dios. Dios sale a nuestro encuentro”. En ese lugar Él salió a mi encuentro.
Oración desesperada llamo yo, a ir a la iglesia a contarle a Dios todas las penas con lágrimas amargas, suspiros y gestos desesperados. Desesperados porque en todo ese cúmulo de palabras no se escucha ni un mínimo acto de fe. Casi, casi, equivale a decir: “Señor, estoy pasando por un momento terrible, estoy desesperado; pero no creo que puedas ayudarme, y si puedes, no sé si quieras hacerlo”. Si alguien me pidiese las cosas así posiblemente no se las concedería.

